Buscando trabajo a Tiempo Completo

ENTRADA 6.- CONVICCIÓN Y SEGURIDAD EN UNO MISMO

en 19 junio, 2013

No sé si os habrá pasado lo que voy a contar, pero a mi me ha ocurrido más de una y de dos veces (muchas más), y como es algo que no quiero que vuelva a pasarme ni que le pase a nadie más, por eso lo cuento.

¿Cuántas veces habéis asistido a una entrevista de trabajo y, cuando han comenzado a explicarte en qué consistía, te has dado cuenta que no era lo que explicaban en la oferta de trabajo?

Todas las ofertas que salen últimamente son para puestos de comercial; en mis primeros meses desde que la crisis me pilló, asistía a todo tipo de entrevistas, y probaba todo tipo de puestos, viendo para cuáles valía y para cuáles no. De esa forma comprobé, por ejemplo, que no valía para el trabajo de “comercial a puerta fría” (como se le llama). He hecho algunos trabajos parecidos, como hacer tarjetas universitarias en la zona de facultades, pero no era lo mismo. El ir de puerta a puerta de un bloque a otro, desde la mañana temprano hasta las ocho de la tarde o las nueve (que mientras pasas por la oficina con el coche que te lleva, terminas llegando a tu casa a las diez de la noche o más); comiendo en la calle un bocata triste, con compañeros de forma de ser muy muy falsa (en su mayoría), y encima sin un sueldo fijo que complemente tus más de diez horas fuera de tu casa, no me parece un trabajo en condiciones ni, para qué negarlo, digno (es un trabajo que no te respeta como persona ni como profesional, siendo sinceros; y muchas veces, además, te obliga a mentir o ser falso con el cliente al que quieres captar). Además, creo que tienes que ser una persona que esté única y principalmente interesada en ganar muchísimo dinero para poder aguantar esa forma de trabajo sin venirte abajo.

En fin, cada vez que he echado una oferta de comercial, y tras probar ese modo de trabajo, he ido esquivando las ofertas de comercial a puerta fría; pero como parece que no he sido la única en hacerlo, las empresas han pasado a esconder sus ofertas tras otras de tono más agradable: atención al cliente, comercial de stand, secretaria, azafata, teleoperadora…Las fórmulas usadas son muchas, y las mentiras muchas más. Eso me llevó a caer en un par de entrevistas que yo suponía de atención al cliente y que, a la hora de explicarme el hombre en la entrevista en qué consistía, me di cuenta que eran de comercial a puerta fría. En esos momentos, la cara que se te queda es un poco como de tonto. Te quedas pensando: pero si la oferta era de atención al cliente…¿qué tiene esto que ver con eso?, o ¿no era trabajo de azafata en un stand?… Entre los nervios, el intentar sonreír sin parecer nerviosa, y la paralización al darte cuenta de que te han engañado, normalmente no contestaba lo que pasaba por mi mente; así que el entrevistador terminaba de explicarme las condiciones del puesto (por supuesto, sin un sueldo fijo; ya que aunque en muchas de las ofertas ponían que sí había, luego se explicaba que esa base no se cobraba si no llegabas al mínimo de ventas. Aquí siempre pienso: ESO no es un fijo) y me preguntaba si me veía bien para el puesto; yo contestaba que sí, por supuesto (ante todo, quedar como una profesional…eso pensaba. Demasiado educada, creo), y para mis adentros pensaba que si me llamaban diría que no y ya está. Normalmente, me citaban al día siguiente para comenzar, y entonces lo que hacía es salir de la entrevista y, una vez terminada y fuera del shock, pensar: “ni loca aparezco mañana, qué poca vergüenza y vaya forma de mentir”, y ahí acababa todo.

Me sentía tonta, engañada, y desesperanzada, pues muchas de esas ofertas parecían la solución a mis problemas económicos, y la revelación de la verdad suponía un jarro de agua fría para mis esperanzas.

Hubo una vez, incluso, en la que aparecí en la entrevista, me engañaron contándome en qué consistía todo (atención al cliente, información en stands…) y acto seguido me citaron para el día siguiente para ver cómo funcionaban…y cuando me di cuenta me habían soltado en un pueblo a 30 kilómetros de la capital con otro comercial, en una zona de chalets, a vender con él. Nos soltaron allí por la mañana, y no llegué a mi casa hasta las diez de la noche…y ni siquiera me avisaron de que llevara zapatos cómodos (menos mal que no llevo tacones nunca, pero habría necesitado el protector solar). Es la vez que más me he enfadado, y la que hizo que me volviera muy desconfiada con este tipo de ofertas.

Yo me valoro mucho, creo que sé mis limitaciones, sé qué se me da bien, y no tengo miedo de probar nada; y por lo tanto, no me gusta que me engañen y me obliguen a hacer algo que sé que no es lo que busco y que no se me da bien; algo, además, en lo que no valoran a las personas, sino las ventas que hagan, y donde son muy inhumanos y falsos.

A partir de esa vez, por lo tanto, cada vez que me llaman para una entrevista, me pongo muy seria y hago una serie de cuestiones importantes: de qué oferta me llaman (antes me daba cosa preguntar esto, como si les fuera a molestar que yo haya echado muchas ofertas diferentes.

Tenemos que querernos y estar seguros: estamos buscando trabajo y, por supuesto, hemos echado muchísimas ofertas. Ellos tienen que entender eso y también el hecho de que no son la única empresa en el mercado y que, por lo tanto, no tenemos por qué recordar su nombre y oferta), en qué consiste el trabajo (porque está claro por lo explicado que la oferta puede llamarse de una forma, pero ser otro el trabajo. Normalmente, son reticentes a responderme a esto, argumentando que en la entrevista me lo explicarán y que no lo saben…eso significa, normalmente, que es un trabajo de comercial a puerta fría escondido detrás de otra cosa, porque está claro que la persona que te llama sabe perfectamente a qué se dedican en ese sitio y su misión es que la gente vaya (engañada en la mayoría de los casos).

Otras veces, me explican un poco pero eluden la cuestión principal. Consejo: preguntad. Prefiero quedar como una pesada preguntona a presentarme en una entrevista de algo que no me interesa; es un gasto de dinero y tiempo absurdo, y no me sobra el dinero, y valoro mucho mi tiempo. Yo ya, de últimas, pregunto: “pero, ¿es un trabajo de comercial a puerta fría?”, y les exijo que me respondan, diciendo que no me interesa eso, y que yo me apunté a la oferta porque decía otra cosa, y que no quiero presentarme allí para encontrarme con una mentira. A la mayoría, cuando les comento eso, se les ve el plumero al intentar cubrirlo (“bueno, tú ven a la entrevista y ya ves…”), y otros te son sinceros y te dicen que sí, pero que intentes ir. YO no doy mi brazo a torcer: necesito trabajo, pero por experiencia sé que ahí no duro ni tres días, y además no voy a cobrar nada al no llevar el mínimo, así que será tiempo perdido, y mucha frustración y cansancio…mejor no.

Me ha llegado a pasar con una chica que me mintió totalmente descarada por teléfono, diciendo que NO ERA DE COMERCIAL A PUERTA FRÍA, literalmente. Y al presentarme yo en la entrevista descubrir, de hecho, que sí lo era. Ahí, básicamente, le monté un pequeño pollo a la entrevistadora (que era la misma chavala). Con mucho respeto me planté en mi punto de no querer hacer el trabajo, porque ni valgo, ni me parece un trabajo bueno al no tener fijo (y saber que no voy a cobrar nada al ir a durar poco), y por haberme mentido diciendo que era otra cosa. En todo tiempo estuve tranquila, no perdí los nervios, pero simplemente dejé claro que me valoro y me quiero mucho, no me gusta que me mientan, y soy muy segura de mi misma. Sé para lo que valgo y para lo que no, sé lo que quiero y necesito, y no me gusta que me mientan. La tía siguió insistiendo, y básicamente, aguanté en mi punto de vista hasta que ya dio por terminada la entrevista.

Este tipo de personas son, para mi, las más detestables. Te ponen por ignorante, por idiota, y por persona con poca fuerza de voluntad. Aprovechan el que estamos desesperados por trabajar para, a través de mentiras, conseguir gente que durante unos días trabajen de sol a sol gratis para ellos.

Puede que mi sentido de la responsabilidad me obligara, hace meses, a asistir a esos primeros días de prueba por no quedar “mal”; pero mi amor propio y respeto hacia mi persona han crecido últimamente y son los que ahora hacen que me plante y pida un poco de respeto y libertad para tomar mis propias decisiones.

Creo en mi, y eso funciona tanto para lo bueno como para lo malo. Sé mis virtudes, e intento encontrar el número máximo de defectos que tengo; y es esa seguridad la que habla por mi cuando asisto a una entrevista y la persona encargada de analizar mi currículum empieza a contarme las verdades detrás de las mentiras de la oferta de trabajo.

No debemos callarnos por vergüenza, ni porque pensemos que es una falta de respeto. La realidad es que son ellos los que nos faltan al respeto cuando nos atraen con mentiras. Si lo que te ofrecen no es lo que buscabas o creías que era; si alguna característica no está clara o parece esconder algo detrás (un sueldo fijo, que suena por como lo explica a que no se recibe si no se hacen unos objetivos base…), SIEMPRE hay que preguntar. Tú tendrás la obligación de trabajar para ellos si aceptas, pero ellos tienen la obligación de cumplir lo expuesto y de dar unas condiciones humanas de trabajo y responder a todas tus dudas; y tú estás en tu derecho de preguntar todo lo que se te ocurra sobre el puesto de trabajo.

Esa es la mejor forma que conozco para luchar contra ese tipo de personas explotadoras y ese tipo de trabajos. Si todos nos ponemos serios y no aceptamos malas condiciones laborales, la situación sería diferente…

Una pena que las páginas de ofertas de trabajo no tengan un botón de denunciar o para enviar al portal de empleo una queja acerca de alguna empresa u oferta. Eso limpiaría de mierda muchas búsquedas, y a muchos nos evitaría situaciones incómodas en las entrevistas.

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One response to “ENTRADA 6.- CONVICCIÓN Y SEGURIDAD EN UNO MISMO

  1. consocano dice:

    Aquí dejo una entrada de un blog muy interesante, Preocupaciones de un parado, sobre la comunicación no verbal y su importancia en una entrevista de trabajo para transmitir, entre otras cosas, seguridad en uno mismo.
    http://preocupacionesdeunparado.wordpress.com/2013/06/19/comunicacion-no-verbal-la-mentira-y-la-inseguridad/comment-page-1/#comment-89
    Muy útil, sin duda, a la hora de poner los puntos sobre las íes y animarse a preguntar todo lo importante en una entrevista, entre otras cosas.

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